Los anexos oculares son aquellas partes anatómicas que, situadas en el exterior de la órbita, contribuyen a la visión. Sus funciones son las siguientes:
• Las cejas están situadas en la parte superior protegen al globo ocular de posibles agresiones externas.
• Los párpados contribuyen a la protección del globo ocular. En primer lugar reaccionan frente a cualquier cuerpo extraño. El continuo parpadeo distribuye la película lagrimal. Mientras el párpado permanece cerrado, por ejemplo, cuando dormimos, se mantienen las condiciones de humidificación del ojo a la vez que se evita la entrada de luz. Este fenómeno también se hace
patente cuando estamos expuestos a radiaciones fuertes. El parpadeo actúa como limitador de la entrada de luz, de esta manera protege a la retina de una sobreexposición con sus posibles consecuencias.
• Las pestañas, al igual que las cejas, protegen al ojo de invasiones de cuerpos externos.
• El sistema lagrimal está formado por diferentes estructuras que tienen como función producir y evacuar lágrima. La elaboración se produce en la glándula lagrimal, y su evacuación se realiza por el punto lagrimal situado en el borde del párpado inferior en el lado nasal. El desalojo de lágrima se realiza a través de las fosas nasales.